2106

En La Memoria del CBS… A 117 años del Fallecimiento de José Luis Claro Cruz

El Cuerpo de Bomberos de Santiago (CBS) fue fundado el 20 de diciembre de 1863 por iniciativa de don José Luis Claro Cruz, pero pocos conocen su historia. 

Se conoce que pertenecía a la aristocracia, donde sus parientes dominaban la escena política y militar del sur de Chile. 

Su tío era el general José María de la Cruz, hermano de su madre, y su otro tío era el Presidente de la República don Joaquín Prieto. 

Su padre, Vicente Claro Montenegro, era un leal seguidor de O’Higgins, que había combatido desde muy joven en las campañas de la Patria Vieja y que había sufrido el destierro en Juan Fernández después del triunfo realista en Rancagua (1814). Cercano a Bernardo O’Higgins durante su gobierno, va a caer en desgracia cuando el general es desterrado. 

Publica periódicos a favor de su jefe e incluso organiza reuniones para traerle de vuelta, y es tanta su atosigante lealtad que el propio O’Higgins pide que se le aplique todo el rigor de la ley por estar permanentemente metiéndose en su vida de exilio.

José Luis fue uno de los varios hermanos nacidos del matrimonio entre Vicente Claro y Carmen Cruz Prieto. Al morir el padre, doña Carmen solicita el monte de piedad que le corresponde. Y en los distintos trámites a que es sometida, va apareciendo el drama de esta familia, cómo van naciendo los hijos y las dificultades económicas que debe enfrentar.

José Luis, que había nacido en 1826, se establece en Santiago a los once años y después abre su propio local donde comienza a entrar en contacto con los jóvenes liberales de su tiempo. Conoce a Amelia Solar Marín, de tan solo quince años e hija del destacado político de La Serena don Gaspar Marín, y de la poetisa Mercedes Marín.

Fue durante el final de la administración del Presidente Manuel Bulnes, cuando se une al grupo de disidentes encabezados por Francisco Bilbao, José Zapiola, Eusebio Lillo y Benjamín Vicuña Mackenna, quienes se oponen a la candidatura de Manuel Montt.

Participa activamente en el motín del 20 de abril de 1851 en Santiago. El asalto al cuartel de la artillería fracasa, cayendo gravemente herido el jefe del motín, el coronel Pedro Urriola Balbontín, quien muere en los brazos de José Luis Claro y Manuel Recabarren. Con el tiempo, ambos serán cuñados.

Finalmente debe emigrar, viajando a los Estados Unidos en tiempos de la fiebre del oro en California. De regreso, se casa con doña Amelia. 

El 8 de diciembre de 1863, José Luis Claro es uno de los cientos de habitantes de la capital que observan impotentes el horroroso incendio del Templo de la Compañía de Jesús, que ha costado sobre dos mil víctimas. Mientras todos piensan en qué hacer, José Luis Claro se dirige al diario La Voz de Chile y al Ferrocarril, colocando un breve aviso, publicado casi en el último lugar de la última columna de los diarios que traen las interminables listas de personas fallecidas en la tragedia.

El 14 de diciembre, fecha en la que señala que se hará la reunión para crear una compañía de bomberos, su oficina se hace estrecha para recibir a los más de cuatrocientos vecinos que quieren integrarse. Aprobada en principio la creación de la nueva organización, José Luis forma parte de la comisión que definirá los estatutos del Cuerpo de Bomberos.

Y el 20 de diciembre, en los salones de la Filarmónica en los altos del Portal de Sierra Bella, se fundaba el Cuerpo de Bomberos de Santiago. Divididos en cuatro compañías, tres de agua y una de Salvadores y Guardia de Propiedad, José Luis Claro solo acepta el cargo de capitán de la Compañía del Poniente.

Más tarde será director de su compañía y vicecomandante del Cuerpo, siempre manteniendo un lugar secundario. 

Con motivo de la crisis generada por la guerra civil de 1891 contra el presidente Balmaceda, José Luis Claro es detenido por balmacedista. Cuentan que al ser interrogado por la policía, preguntándole si antes había estado preso, señaló con una sonrisa: “Sí, la primera vez por revolucionario y ahora por constitucionalista”.

Rodeado de la admiración de sus seguidores, don José Luis Claro Cruz falleció el 21 de junio de 1901.

Texto elaborado por Antonio Márquez Allison - Voluntario Honorario 14a Compañía.

Colaboración Italo Hidalgo Yáñez - Voluntario 2a Compañía.  

 

0806

En La Memoria del CBS…El primer gran incendio de los bomberos capitalinos

El 8 de junio de l864, a las ocho y cuarto, se declaró un incendio alarmante en el monasterio de Agustinas en el costado que da a la calle Ahumada.

El fuego dio principió por la Pieza habitada Por una modista que en ese momento se encontraba sola. Bien pronto las llamas salieron por una ventana y, toda la ciudad se puso en alarma. Los bomberos salieron inmediatamente.

La compañía primera y segunda desplegaron una actividad extraordinaria para dar agua, a pesar de la mucha Precipitación con que habían acudido, La tercera atacó de frente el voraz enemigo con un arrojo que le hace honor; y merced a estos esfuerzos combinados, dos horas después el fuego que amenazaba toda la manzana se hallaba enteramente Cortado. La Compañía francesa y la de hachas y escaleras se portaron al Mismo tiempo con un arrojo denodado.

Los estragos se extendieron a las dos piezas Contiguas a las que Ocupaba un pintor, cuyo establecimiento no sabemos aún las averías que haya sufrido, como es muy natural.

“La noche favoreció también los esfuerzos de nuestros bomberos, pues caía desde media hora antes, una lluvia tan abundante, que Inundaba completamente nuestras calles, Convirtiéndolas poco menos que en ríos. Es el temporal que continúa con tanta o más fuerza que al principio, y que esta vez ha servido de poderoso auxiliar para extinguir las llamas de un incendio que amenazaba ser considerable”.

“Las pérdidas no son de Consideración, merced a la oportunidad con que acudieron nuestros bomberos y a su enérgico esfuerzo. Hubo algunas desgracias. Los que las experimentaron, son don Enrique Meiggs, director de la tercera compañía, que salió herido en una mano, y el sargento de la primera sección de la misma compañía don Adolfo Castro Cienfuegos, que se encuentra gravemente enfermo de una herida que recibió en la cabeza por la caída de una teja”.

“También, uno de los bomberos de la tercera, don Vital Martínez, quedó gravemente maltratado a consecuencia de haberse hundido el techo de una de las habitaciones incendiadas, arrastrándole y envolviéndole entre sus escombros. “¡HONOR A NUESTRO CUERPO DE BOMBEROS!” 

 

Texto extraído del Libro “Livre D´Histoire de la Pompe France” – Georges Poirier P.

Ilustración principal Libro “Fuego” Antonio Marquez Allison. 

 

0706

Hombres con Alma de Fuego: Carlos Giaverini Faúndez

El día 7 de Junio de 1991, murió en acto del servicio el Voluntario de la 11ª Compañía, “Pompa Italia”, don Carlos Giaverini Faúndez.

La Institución se encontraba realizando un Ejercicio Demostrativo, en el Parque O’Higgins, en un programa dirigido a la juventud, colaborando con la Televisión Nacional de Chile. Durante el desarrollo de aquel acto, un desperfecto en el funcionamiento de la escala mecánica de la 7ª Compañía provocó la caída del ascensor de esa máquina, hiriendo al Voluntario don Leonardo Nuñez Guevara y causando la muerte a Carlos Giaverini.

Era un hombre ya mayor cuando ingresó a la Pompa Italia, en la que su hijo era un distinguido Oficial. Lo hizo cuando se retiró del Ejército, Institución a la que sirvió con distinción.

En la Bomba, alcanzó a recibir su premio por 5 Años y desempeñó con verdadera devoción el cargo de Intendente. Sus compañeros estimaban y respetaban a este hombre maduro, tan leal y servicial que participaba como los más jóvenes en todos los actos con entusiasmo y dedicación.

Carlos Giaverini graficó cómo es posible, cualquiera sea la edad, incorporarse al Cuerpo de Bomberos de Santiago siempre que se tenga el entusiasmo suficiente y la resuelta voluntad de servir.

El Directorio de la Institución, acordó rendirle los mismos homenajes póstumos con que acostumbra honrar a los mártires de la Institución y en sus funerales se hizo presente la Compañía italiana de Valparaíso, “Cristóforo Colombo”, que mantiene Canje con la Undécima. Igualmente manifestaron su pesar y solidaridad la Compañía “Ausonia” de Iquique, la “Pompa Italia” de Copiapó y la “Umberto Primo” de Talcahuano.

El señor Embajador de Italia, don Michelangelo Pizani, adhirió a los pesares del Cuerpo con hermosas palabras que conmovieron por el afecto que reveló. Los oradores fueron los mismos que hablaron en los funerales del mártir señor Cattoni (El Superintendente, el Presidente de la Junta Nacional de Cuerpos de Bomberos de Chile y el Director de la Compañía doliente, don Adolfo Croxatto Ornano). 

 

1804

EN LA MEMORIA DEL CBS…¿Y separadas solo por un muro?

En la sociedad actual, dentro de una ciudad capital como Santiago, es difícil detenerse por un instante a observar edificios o viejos palacios, pera una de las excepciones a esa regla se encuentran en Avenida Recoleta, entre las Avenidas Bellavista y Santamaría, ya que en el subconsciente de los transeúntes están plasmada dos antiguas Compañías del Cuerpo de Bomberos de Santiago (CBS), la 2ª Compañía y 8ª Compañías.

Muchas personas, que transitan a diario por esas esquinas, se preguntan ¿qué hacen dos Compañías juntas?…….

Corría el año 1899 cuando la Institución toma la idea fuerza de actualizar sus cuarteles de Bomberos, principalmente la 2ª Compañía. Ya en la sesión del Directorio del 20 de diciembre de 1899, se leían los 2 oficios del Ministerio de Obras Públicas donde se entregaban las sumas de $10.000 y de $10.118 consultadas en los presupuestos para el nuevo cuartel 2ª.

Estos montos fueron entregados al Tesorero General para que pasasen a la cuenta del Cuerpo en el banco mientras se construía el futuro cuartel. Además, en dicha sesión se comisionó al Comandante para trasladar a la 2ª, provisoriamente, a otro local a fin de que no haya dificultad para recibir los $10.000, según lo expresaba la nota del Ministerio.

En la sesión del Directorio, del 3 de enero de 1900, se acuerda que los montos recibidos por el Ministerio antes mencionado no serían destinados en su totalidad para la construcción del cuartel 2° Compañía, sino también para indemnizar al Cuerpo de los gastos hechos por éste en la construcción del cuartel que hoy abandona esta Cía., y en los que demande su nueva instalación.

Además, se autoriza a la comandancia para que invierta hasta la suma de $100 para atender a los gastos de traslado del Cuartel de la 2ª Cía. al local de la antigua empresa del Ferrocarril Urbano, al Norte de la canalización del Mapocho, monto que finalmente quedó en $175.

El Sr. Vice Superintendente en la sesión del Directorio del 7 de febrero de 1900 hizo saber que, habiendo hablado con el Ministro de Hacienda sobre el local para el cuartel de la 2ª Cía., éste le manifestó que era preciso una ley del Congreso para hacer cesión de un terreno fiscal. Agregó que los planos presentados por el Arquitecto Sr. Möller los encontró deficientes i le pidió que hiciera otros nuevos. El Sr. Director de la 6ª dijo que le extrañaba la negativa del Ministro para ceder el local de que se trata, por cuanto era cosa arreglada. Se acordó seguir gestionando por quien corresponda la entrega del sitio referido.

Terminada la cuenta el Sr. Superintendente En la sesión extraordinaria del 18 de Abril de 1900, manifestó que el objeto primordial de la presente sesión, según lo expresaron las citaciones, era el de ocuparse del local para el cuartel de la 2ª, asunto que se ha prestado a dificultades para obtener el decreto del Ministerio de Hacienda, pero, agregó, que a última hora del día de la sesión fue llamado por el Sub-Secretario del referido Ministerio y salvándose todos los inconvenientes que se habían estado presentando para la concesión del terreno en la ribera norte del Mapocho, el decreto sería firmado al día siguiente por el Sr. Ministro. Terminó llamando la atención al sacrificio que se ha impuesto la 2ª Cía. para mantenerse en el inadecuado local provisional que ocupa en las antiguas caballerizas del ferrocarril urbano, e insinuó la idea de obtener el local desocupado por el cuartel de ingenieros en la Alameda de las Delicias para que dicha Cía. se traslade mientras se edifica el nuevo cuartel. Quedaron designados para practicar gestiones en este sentido, los Sres. Superintendente y Comandante.

Lea más sobre esta historia en www.segundinos.cl

0804

Hombres con Alma de Fuego: Alfredo Molina Godoy

La noche de otoño del sábado 7 de abril de 1956 parecía calma, pero un despacho de la Central de Alarmas, a las 23:00 Hrs., alertaba de una emergencia en la intersección de Avenida Portugal y Avenida Manuel Antonio Matta. Cinco minutos pasan cuando es declarada la Alarma de Incendio en el entonces Séptimo Cuartel.

En esos instantes, desde el Cuartel de la Novena Compañía ubicado en Compañía y Maturana, el Carro de Transportes iniciaba su andar para el posterior traslado de los Bomberos que, en el camino, lo tripularían para dirigirse al siniestro; entre ellos, el Voluntario de la Decimotercera Compañía Alfredo Molina Godoy.

El Voluntario Molina, al percatarse que este incendio le tocaba a la 13, se alisto rápidamente con su uniforme de trabajo y salió de su casa para dirigirse por calle Huérfanos, corriendo hasta el Cuartel de la “Nona”.

El transporte con Voluntarios de la Primera, Tercera, Octava, Décima y Decimotercera Compañías, salió de su Cuartel para dirigirse por Compañía y luego doblar por San Martín. Al intentar cruzar la Avenida Libertador Bernardo O’Higgins, fue violentamente embestido por un microbús del recorrido Plaza Egaña - Av. España, el cual se dirigía fuera de servicio y a gran velocidad.

La violenta colisión provocó que el móvil volcara, arrojando a los Voluntarios al pavimento, perdiendo algunos el conocimiento. De los Bomberos que lo tripulaban, ilesos resultarían Danilo Crespo, de la Tercera Compañía; Jorge Chilos, de la Octava Compañía, y Carlos Moller, de la Primera Compañía, mientras que con lesiones leves resultaron El Voluntario de la Décima Compañía José Cresta, y el Conductor Luis Lucero.

Los Voluntarios de la Tercera Compañía, Alberto Rojas y Hernán Fuenzalida, sufrieron lesiones de mediana gravedad a la cabeza y resto del cuerpo, mientras que el Bombero Alfredo Molina resultó con fracturas craneanas y lesiones cerebrales.

A las 23:45 horas, y mientras el Cuerpo se encontraba trabajando intensamente en el incendio, se informa desde la Posta Central, que el estado del Voluntario Molina era de suma gravedad. El Voluntario y Cirujano, Doctor Harold Coghlan, estaba en contacto directo para tener bien informada la situación.

A las 17:00 horas del domingo 8 de abril, se informa nuevamente de la gravedad de Bombero Molina.

Después de grandes esfuerzos hechos por el equipo médico del Hospital de Neurocirugía, a las 23:00 horas, deja de existir el Voluntario Alfredo Molina Godoy, pasando a ser el Primer Bombero de la Decimotercera Compañía y el vigésimo primer hombre del CBS en cubrirse con la gloria de los que precedieron al Sextino Teniente German Tenderini y Vacca.

2103

Hombres con Alma de Fuego: Eduardo Rivas Melo

Era una tranquila mañana la del sábado 21 de marzo de 1981, cuando a las 10:15 horas, se daba la alarma de incendio en Avda. Santa María y Pedro de Valdivia Norte, por aquel entonces territorio del Sexto Cuartel.

Siete Trecerinos tripularon la “Berliet”, carro que poseía la Decimotercera Compañía en esa época, entre ellos el joven Voluntario Eduardo Rivas Melo.

Una de las construcciones más altas de Santiago ardía en llamas: la Torre Santa María.

El fuego era visible a gran distancia, en toda la capital. Violentas lenguas de fuego consumían los pisos superiores de su alta estructura, luciendo espectacular en la primera mañana de otoño.

Un despliegue único de carros y personal, liderados por el Comandante Mario Ilabaca Quezada, atacaba sin vacilar el que sería uno de los siniestros más complejos que el Cuerpo de Bomberos de Santiago ha debido combatir en su historia.

Un incendio cruento y de grandes proporciones, con víctimas fatales producto de la desesperación inicial de los habitantes de la edificación, los cuales saltaban al vacío sin medir lo que estaba pasando.

Se trabajo arduamente, con ingenio y por largo tiempo en altura.

Al terminar su labor formó la Compañía para pasar lista. Faltaba uno.

El joven Voluntario Eduardo Rivas Melo había muerto asfixiado en el interior de la Torre cumpliendo el deber de luchar contra el fuego y salvar las vidas inocentes.

1903

Hombres con Alma de Fuego: Johnson, Ramírez y Cato

Es el mediodía del jueves 17 de marzo de 1887, y una alarma de incendio es ordenada en la casa del Vicente Morelli, ubicada en Calle de San Miguel (hoy Avenida Ricardo Cumming), muy cerca de la Alameda de las Delicias (hoy Avenida Libertador Bernardo O’Higgins).

Unos cuántos minutos después acudía la Tercera Compañía al lugar, y con igual rapidez se armaban las mangueras, se daba colocación a la bomba de palanca y se introducían los pitones hasta el centro mismo del fuego.

Se había distribuido ordenadamente el numeroso personal que acudió al toque de la campana de alarma y colocado a cargo de uno de los pitones a tres de los más jóvenes y entusiastas Voluntarios: Luis Segundo Johnson Ulloa, Rafael Ramírez Salas y Víctor Cato Velasco.

Se había impedido el avance del fuego a las propiedades vecinas, y sólo había que apagar algunos escombros. Se retiraron las Compañías, quedando de guardia la Tercera y Octava.

Nada hacía sospechar la proximidad de una tragedia, la cual iba a terminar tranquilamente la jornada.

Una muralla se derrumbó estrepitosamente, sepultando a los tres pitoneros.

Una nube de tierra cubre la cruenta escena, y transcurren momentos que parecen siglos. Al cabo de unos eternos minutos son extraídos de entre los escombros los cuerpos de Johnson y Ramírez, y después de esta horrible y penosa tarea, se encuentra el cuerpo inmóvil y expirante de Víctor Cato.

Johnson, que al parecer es el menos herido de los tres, tiene aliento para sonreír.  Ha sufrido graves lesiones internas y fallece a las 2 y media de la madrugada del sábado 19. Ramírez apenas da señales de vida y presenta fracturas diversas, falleciendo casi a la misma hora que su compañero.

Mientras tanto, el Voluntario Cato falleció el 1 de septiembre de 1896, sobreviviendo alrededor de nueve años a la gravedad de sus heridas.

En la Sesión Extraordinaria de Directorio del martes 3 de julio de 2012, se le otorgó la calidad de Mártir de la Institución a Victor Cato Velasco, por las lesiones sufridas en dicho siniestro.

1903

OCURRIÓ EL… 19 de marzo de 2005

A las 16:26 horas del sábado 19 de marzo del 2005, el Cuerpo de Bomberos de Santiago (CBS) es despachado a una emergencia estructural en la intersección de calles Teatinos  y San Pablo, comuna de Santiago.

Se trató de una casa habitación, de tres pisos, subarrendadas por piezas que eran ocupadas por diversas familias, principalmente de nacionalidad Peruana.

Personal de Bomberos tuvo un trabajo complejo debido a la estructura del edificio y a sus constantes derrumbes, lo que obligó a realizar un ataque defensivo. 

Después de 12 horas y 59 minutos se logró el total control del incendio.

Material Mayor Concurrente : B-1, B-2, B-3, B-4, B-5, B-9, B-10, B-11, B-13, B-14, B-17, B-20, B-21, B-22, Q-6, Q-7, Q-8, Q-12, R-6, R-7, R-8, M-7, M-8, M-13, M-22, H-4, Z-2, Z-10, J-1, K-1, K-2, K-3, S-1, S-2, X-2

Información: Datos extraídos memoria CBS 2005

Colaboración: Italo Hidalgo, Voluntario 2a. Compañía.

1703

17 de Marzo de 1971: De Brigadas a Compañías

A las 19 horas del 17 de marzo de 1971, en Sesión del Directorio del Cuerpo de Bomberos de Santiago (CBS), se acordó integrar a las entonces Brigadas N° 1 “Los Nogales”, N° 2 “Cerrillos”, N° 3 “Manquehue” y N° 4 “Barnechea” como nuevas Compañías.

Se dejó constancia en el Acta, de los lemas y emblemas que cada una llevaría: “VALOR y DISCIPLINA”, “CONSTANCIA y SERVICIO”, “VALOR y SACRIFICIO” y “VALOR y FE respectivamente. Así comenzaba el trabajo de la 16ª, 17ª, 18ª y 19ª  Compañías.

Tras analizar cada caso y ver los temas reglamentarios, el Superintendente de la época, Sergio Dávila Echaurren, expresó: “El Cuerpo de Bomberos de Santiago, tiene ya bastante más de una centuria de existencia. Sin embargo, esos largos años de vida de nuestra Institución no nos han anquilosado. El hecho de que en estos mismos instantes se incorporen a la Institución como Compañías cuatro nuevas Unidades, precisamente está reflejando el espíritu de renovación que siempre ha animado a todos los Voluntarios y particularmente a este Directorio”.

Luego, la máxima autoridad de la Institución, tuvo especiales palabras para las 4 nuevas Compañías que ingresaban.

“Estoy cierto que las nuevas Compañías sabrán responder al honor que en estos mismos momentos les asigna el Directorio al dejarlas en el mismo plano que tienen las que todos Ustedes, señores Directores, representan en esta Asamblea”.

(Actas del Directorio – Archivo Histórico del CBS)

  • Breve reseña histórica

Decimosexta: El principio fundacional fue el deseo de los vecinos de la Población "Los Nogales", ubicada en el sector sur-poniente de Santiago, de formar una Compañía de Bomberos, en vista de lo lejano que estaba el cuartel más próximo, con la consiguiente demora ante cualquier emergencia que se presentara; todo lo cual dejaba muy expuestos a los pobladores y sus ligeras viviendas en caso de producirse un incendio.

Es por tal razón que la "Sociedad de Pobladores" comisionó a un grupo de vecinos que tomaran la idea y buscaran los medios y alternativas a manejar para crear una Compañía de Bomberos. Este grupo fue encabezado por don RAFAEL LÓPEZ MORALES, fundador, en conjunto con los señores PEDRO DE LA PEÑA MOSQUERA y, PEDRO ARMIJO VARGAS.

Conformada la agrupación se procedió a fundarla oficialmente el 20 de Noviembre de 1959 a las 21:30 horas, denominándose BRIGADA DE BOMBEROS "LOS NOGALES", siendo la primera como tal en formarse en el país.

Lea más en: www.decimosexta.cl

Decimoséptima: En Santiago de Chile, a 24 de Marzo de 1963, siendo las 11:35 horas, en Pasaje Cuatro # 4436 de la Población Alberto Risopatrón Barredo, se ha reunido un grupo de vecinos, con el objeto de formar y organizar una Compañía de Bomberos, que venga a cubrir a la comunidad de los riesgos de incendio y otros siniestros que pudieran ocurrir.

Su administración estará a cargo de un directorio a elegirse el 31 del presente, en su intervalo una comisión de 10 voluntarios conseguirá un local apropiado para las funciones de cuartel, se gestionará el reconocimiento del Cuerpo de Bomberos de Santiago y la proveerá de los elementos más indispensables para el combate de incendios.

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Decimoctava: El Cuerpo de Bomberos de Santiago a poco tiempo de cumplir 104 años desde su fundación, asistía representado por su Comandante, Luis Decambiere Duronea, el 4to. Comandante, René Tromben Latorre y su Secretario General, René Donoso Fabregas, a una reunión convocada por un grupo de vecinos de la villa “Los Castaños”, quienes tras dos intentos fallidos, conseguían concretar una cita con las autoridades de la institución.

Esta reunión, celebrada el 1 de julio de 1967, pasara a la historia como el inicio de nuestra Brigada Nº3 “Manquehue” y posterior Decimoctava Compañía.

Dos semanas antes, Arturo Merino Ossa, presidente de la junta de vecinos de “Los Castaños”, organizó a la comunidad y entusiasmó a algunos jóvenes a trabajar para lograr este objetivo.

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Decimonovena: En 1959, el Cuerpo de Bomberos de Santiago ya contaba con 15 Compañías reconocidas, ahora centenarias en su mayoría. A medida que Santiago empezó a crecer geográficamente y sus límites empezaron a extenderse el Cuerpo de Bomberos de Santiago tuvo la necesidad de incrementar la seguridad de las áreas que, debido a este avance, habían quedado desprotegidas, es así como se formaron 4 Brigadas, que con el correr de los años pasaron a ser Compañías, las que hoy en día se encuentran dentro de las 22 que conforman la Institución.

La Decimonovena Compañía no fue la excepción, ya que en 1967 la Institución comunicó en la Junta de Vecinos de San Enrique la necesidad de crear una Brigada en el sector.  La poca recepción del proyecto obligó a la Institución a probar suerte en la Junta de Vecinos de Lo Barnechea, presidida por Don Fernando Castro. En esta Junta la acogida fue mayor.  Finalmente el 1º de Octubre de 1967 se envió una carta a la Institución en la que se postulaba oficialmente como Brigada N°4.

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0903

Hombres con Alma de Fuego: Luis Aixalá Plubins

Era el domingo 9 de marzo de 1930, y el Teniente Segundo de la Décima Compañía Luis Aixalá Plubins, formaba esa mañana en las filas de la Séptima Compañía Bomba España de Valparaíso.

Ese día, la colectividad Española celebraba la llegada del Buque Escuela de la Armada Real Española “Juan Sebastián Elcano”. El puerto de Valparaíso se encontraba de fiesta., y en especial la colectividad de la Madre Patria, y por esta razón la Séptima Compañía de Bomberos de Valparaíso, realizó un ejercicio demostrativo a los Oficiales, Cadetes y Tripulación en la Avenida Francia de dicha ciudad.

Al caer la noche, ya muchos se habían retirado y en el Cuartel de la Séptima se encontraban compartiendo entre otros, el Capitán de Compañía, el Teniente 1º Santiago Ruiz, y el Teniente Aixalá.

Pronto a iniciar el retorno a Santiago, y siendo las 21 horas, se da la Alarma. Los Voluntarios de ambas Compañías, que hace minutos compartían un momento agradable, pasaron a cumplir el deber de servir.

Las órdenes se imparten, y raudos los Bomberos cumplen con su compromiso. Un pitón sube por el costado del Cerro Bellavista, pero no se distingue si son Voluntarios de la Séptima o de la Décima.

Pero la hora fatal ya no espera, y los carros del ascensor sin necesidad se ponen en marcha, por entre los rieles del ascensor se encontraban, entre otros, Luis Aixalá y el Teniente Santiago Ruiz.

Uno de los carros atropelló al Teniente Aixalá, dejándolo con heridas de muerte. El Capitán, rápidamente da las instrucciones para que sea trasladado a la Clínica Española, ubicada en la Avenida Argentina del puerto. El parte del accidente marca las 22:10 horas.

De inmediato, se comunicó a los hermanos de la Décima Compañía del CBS el lamentable accidente, y a las 23:11 horas se produce la muerte de este legionario, español de nacimiento y Chileno de Corazón.

En silencio el cortejo, resuena por las calles porteñas. El taco de las botas negras contra el pavimento, deja por siempre su nombre en el cerro Bellavista, en Valparaíso. Las antorchas encendidas, y con el respeto ganado de la ciudadanía, el cuerpo del Mártir Luis Aixalá Plubins, era transportado al cuartel, para proceder con el doloroso sepelio.

Es el primer Bombero que muere en un Acto de Servicio de Canje, demostrando que estos no son meras relaciones de cortesía entre las Compañías que los suscriben.